miércoles, 23 de octubre de 2019

Renta y brecha de género en Euskadi

Según acaba de publicar Eustat la renta familiar media en Euskadi alcanzaba en 2017 los 42.940 euros, siendo la renta personal media de 21.083 euros.


La renta familiar es muy distinta en función de que la persona perceptora principal sea un hombre o una mujer:

  • Si es un hombre, la familia alcanza una renta media de 47.235 eur., casi 4.300 eur por encima de la media.
  • Si es una mujer, los ingresos familiares medios se quedan en 37.405 eur, 5.500 por debajo de la renta media.


Además, de esta desigualdad por razón de género, persiste una profunda desigualdad de clase, cuyas causas no podemos analizar a partir de la nota facilitada por Eustat, pero que tiene que ver con los distintos estatus socioeconómico y capital cultural de las familias, y que se ejemplifica en datos como estos:

  • Un 8,7% de las familias dispone de una renta que duplica la media, alcanzando o superando los 85.880 eur.
  • El 62,8% perciben una renta inferior a la media.
  • Un 2,2% de las familias no percibían ninguna renta.



En cuanto a la renta personal, esta se distribuye muy desigualmente respondiendo a dinámicas de carácter estructural que hacen que:

  • Un 11% de la población cuente con una renta que duplica la media (más de 42.166 eur).
  • El 60% tenga una renta inferior a la media.
  • La mitad de la población tenga una renta inferior a 16.371 eur.

De igual modo, la renta personal se aún más distribuye desigualmente que la familiar en función de la brecha de género, de manera que los hombres superan en más de 10.000 eur a las mujeres: mientras que los primeros perciben una renta media de 26.519 eur, las segundas se quedan en 16.074 eur.
Esta diferencia se incrementa en la franja de 65-69 años, en la que los hombres superan en más de 17.000 eur a las mujeres.

Para explicar estas diferencias hay que fijarse, en primer lugar, en el origen de la renta percibida por las personas residentes en Euskadi: el 60% de las rentas proceden del empleo.
Por tanto, la brecha de género en las rentas se explica, en primer lugar, por la brecha de género en el mercado de trabajo.
A este respecto, algunos datos facilitados por Emakunde:


  • Tasa de actividad de las mujeres: 51,9% / hombres: 61,1%
  • Tasa de ocupación de las mujeres: 45,7% / hombres: 54,6%
  • Población ocupada en el sector industrial: mujeres: 20,4% / hombres: 79,6%
  • Población ocupada en el sector servicios: mujeres: 58,5% / hombres: 41,5%
  • Población ocupada en el grupo de Directoras/es y gerentes: mujeres: 34,1% / hombres: 65,9%
  • Población ocupada a tiempo completo: mujeres: 40,9% / hombres: 59,1%
  • Población ocupada a tiempo parcial: mujeres 75,0% / hombres 25,0%

Pero, siendo muy importante, no todo se explica por esta brecha laboral captada por las estadísticas. 
Hay que tener en cuenta también la diferente forma en que afectan a mujeres y hombres circunstancias vitales como la maternidad/paternidad, la viudedad, las separaciones y, sobre todo, los cuidados a descendientes y a ascendientes. Afectaciones que inciden, por supuesto, en la carrera profesional de las mujeres, pero no solo.

Es mucho lo que debemos cambiar para aproximarnos a una sociedad igualitaria.


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